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Platino Brillante
carlosarguelloo
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Lo que enseñaron los padres de antes del Concilio de Nicea

Lo que enseñaron los padres de antes del Concilio de Nicea


SE HA reconocido que en los primeros siglos tras el nacimiento de Cristo los padres de antes del Concilio de Nicea llevaron la delantera como maestros religiosos. Lo que ellos enseñaron es interesante.


Justino Mártir,
quien murió alrededor del año 165 E.C., dijo que Jesús, antes de existir como humano, había sido un ángel creado que “no es el Dios que hizo todas las cosas”. Dijo que Jesús era inferior a Dios y “nunca hacía nada excepto lo que el Creador [...] deseaba que hiciera y dijera”.


Ireneo, quien murió alrededor de 200 E.C., dijo que antes de vivir como humano Jesús había tenido una existencia separada de la de Dios y era inferior a él. Mostró que Jesús no es igual al “Único y verdadero Dios”, quien es “supremo sobre todos, y no hay otro fuera de él”.


Clemente de Alejandría, quien murió alrededor de 215 E.C., llamó a Dios el “único verdadero Dios increado e imperecedero”. Indicó que el Hijo “está después del único Padre omnipotente”, pero no es igual a él.


Tertuliano, quien murió alrededor de 230 E.C., enseñó la supremacía de Dios. Hizo la siguiente observación: “El Padre se diferencia del Hijo (otro), pues es mayor; porque el que engendra difiere del que es engendrado; el que envía difiere del que es enviado”. También dijo: “Hubo un tiempo en que el Hijo no existía. [...] Antes de todas las cosas, Dios estaba solo”.


Hipólito, quien murió alrededor de 235 E.C., dijo que Dios es “el un solo Dios, el primero y Único, el Hacedor y Señor de todo”, quien “no tenía cosa alguna coetánea [de la misma edad] con él [...] Sino que era Uno, solo por sí mismo, quien, por su voluntad, llamó a la existencia lo que no existía antes”, como a Jesús, quien fue creado mucho antes de que viviera como humano.


Orígenes, quien murió alrededor de 250 E.C., dijo que “el Padre y el Hijo son dos sustancias [...] dos cosas en cuanto a su esencia”, y que “en comparación con el Padre, [el Hijo] es una luz muy pequeña”.


Resumiendo la evidencia histórica, Alvan Lamson dice en The Church of the First Three Centuries (La iglesia de los primeros tres siglos): “La doctrina popular moderna de la Trinidad  no deriva apoyo alguno del lenguaje de Justino [Mártir]: y esta observación puede extenderse a todos los Padres de antes del Concilio de Nicea; es decir, a todos los escritores cristianos por tres siglos después del nacimiento de Cristo. Es verdad que hablan acerca del Padre, el Hijo y  el Espíritu santo, pero no como si fueran coiguales, no como si fueran una sola esencia numérica, ni como Tres en Uno, ni en ninguno de los sentidos admitidos ahora por los trinitarios. Precisamente lo contrario es la realidad”.


De manera que el testimonio de la Biblia y de la historia muestra claramente que la Trinidad fue desconocida por todos los tiempos bíblicos y por varios siglos después.

►Jehová es el único Dios verdadero.

►Jesucristo no es parte de una divinidad trina y una, sino que es el Hijo unigénito de Dios.

►La redención que libra del pecado es posible únicamente mediante la fe en el sacrificio de rescate de Cristo

►El espíritu santo no es una persona, sino que es la fuerza activa de Jehová, y su fruto tiene que manifestarse en la vida de los adoradores verdaderos

►El alma humana no es inmortal, como afirmaban los paganos de la antigüedad; muere, y la esperanza de vida futura está en la resurrección

►Dios ha permitido la iniquidad debido a la cuestión de la soberanía universal.

►El Reino de Dios es la única esperanza para la humanidad. Desde 1914 hemos estado viviendo en los últimos días del inicuo sistema de cosas mundial.

►Solo 144.000 cristianos fieles serán reyes y sacerdotes con Cristo en el cielo, mientras que el resto de la humanidad obediente recibirá vida eterna en una Tierra paradisíaca.