Responder
¡Bienvenido a los Foros de Univision! Participa, intercambia mensajes privados, sube tus fotos y forma parte de nuestra Comunidad. | Ingresa | Regístrate Gratis
Papel
revelador
Mensajes: 1,606
Registrado: ‎09-05-2012
0 Kudos

CAÍN Y ABEL FUERON REALES

CAÍN

(Algo Producido).

 

El primer niño nacido en la Tierra de la pareja humana original, Adán y Eva.
Después del nacimiento de Caín, Eva dijo: “He producido un hombre con la ayuda de Jehová”. (Gé 4:1.) ¿Significaban estas palabras que Eva pensaba que podía ser la mujer predicha que produciría la descendencia por medio de la que vendría la liberación? (Gé 3:15.) Si ese fue el caso, estaba muy equivocada. Sin embargo, tenía razón para decir que Caín había sido producido “con la ayuda de Jehová” porque Dios no les había retirado la facultad de reproducción y porque, cuando la juzgó, le dijo que ‘daría a luz hijos’, aunque con dolores de parto. (Gé 3:16.)

 

Caín se hizo cultivador del suelo, y “al cabo de algún tiempo”, tanto él como Abel, su hermano más joven, le presentaron ofrendas a Jehová, pues sintieron la necesidad de ganarse el favor divino. Sin embargo, Dios “no miraba con ningún favor” la ofrenda de Caín, compuesta de “algunos frutos del suelo”. (Gé 4:2-5; compárese con Nú 16:15; Am 5:22.) Aunque se ha señalado que el registro no especifica que la ofrenda de Caín fuese de los frutos más selectos, mientras que sí dice que la de Abel era de los “primogénitos de su rebaño, aun sus trozos grasos”, el problema no radicaba en la calidad de los productos que Caín ofreció. Más bien, como se registra en Hebreos 11:4, la ofrenda de Caín carecía de la motivación de la fe, que fue lo que hizo aceptable el sacrificio de Abel. El que Dios no viera la ofrenda de Caín con favor pudo haberse debido también a que era incruenta, mientras que la de Abel representaba una vida derramada.

 

No se especifica cómo se hizo la distinción entre la ofrenda aprobada y la que no lo era, pero debió ser evidente tanto para Caín como para Abel. Jehová, que lee el corazón del hombre (1Sa 16:7; Sl 139:1-6), conocía la actitud incorrecta de Caín, que se manifestó con claridad una vez fue rechazado su sacrificio. Entonces empezó a mostrar abiertamente las “obras de la carne”, entre ellas, ‘enemistades, contiendas, celos y arrebatos de cólera’. (Gál 5:19, 20.) Jehová mostró a este hombre resentido que podía ensalzarse si sencillamente se dirigía a hacer lo bueno. Pudo haberse humillado y haber imitado el ejemplo aprobado de su hermano, pero prefirió pasar por alto el consejo divino de lograr dominar el deseo pecaminoso que ‘estaba agazapado a la entrada’ deseando con vehemencia someterle.

(Gé 4:6, 7; compárese con Snt 1:14, 15.) Este proceder irrespetuoso fue la “senda de Caín”. (Jud 11.)

 

Más tarde, Caín le dijo a su hermano: “Vamos allá al campo”. (Gé 4:8.) (Aunque estas palabras no figuran en el texto masorético, varios manuscritos hebreos tienen en este punto el signo de omisión, y sí se encuentran en el Pentateuco Samaritano, la Versión de los Setenta, la Versión Peshitta siriaca y algunos textos latinos antiguos.) Caín atacó a Abel en el campo y lo mató, de modo que llegó a ser el primer asesino humano. Como tal, se podía decir que “se originó del inicuo”, el “padre” de los homicidas y de la mentira. (1Jn 3:12; Jn 8:44.) La respuesta endurecida de Caín a la pregunta de Jehová de dónde estaba Abel fue otra prueba de su actitud; no fue esta una expresión de arrepentimiento ni remordimiento, sino más bien una réplica mentirosa: “No sé. ¿Soy yo el guardián de mi hermano?”. (Gé 4:9.)
La sentencia de destierro del suelo que Dios impuso a Caín significó su expulsión de las cercanías del jardín de Edén, y la maldición que ya existía sobre la tierra se incrementaría en su caso, de tal modo que la tierra no respondería a su cultivo. Caín se lamentó por la severidad de su castigo y expresó su inquietud ante la posibilidad de que se vengase el asesinato de Abel, pero ni aun entonces manifestó arrepentimiento sincero. Jehová “estableció una señal para Caín” con el fin de evitar que lo matasen, aunque no se dice si esta señal o marca estaba de alguna manera sobre su persona. La “señal” probablemente era el mismo decreto solemne de Dios, que los demás conocían y respetaban. (Gé 4:10-15; compárese con el vs. 24, donde Lamec se refiere a este decreto.)

 

Caín fue desterrado a “la tierra de la Condición de Fugitivo, al este de Edén”, y se llevó consigo a su esposa, una hija de Adán y Eva de quien no se dice el nombre. (Gé 4:16, 17; compárese con 5:4, también con el ejemplo posterior del matrimonio de Abrahán con su media hermana Sara, Gé 20:12.) Después del nacimiento de su hijo Enoc, Caín “se ocupó en edificar una ciudad”, a la que llamó por el nombre de su hijo. Es posible que tal ciudad solo haya sido un pueblo fortificado, según los conceptos actuales, y no se dice cuándo se terminó. El registro bíblico menciona a parte de los descendientes de Caín, algunos de los cuales se distinguieron por la cría nómada de ganado, tocar instrumentos musicales y el forjado de herramientas de metal, así como por practicar la poligamia y por su violencia. (Gé 4:17-24.) La línea de Caín terminó con el diluvio global del día de Noé.

 

ABEL

 

(Posiblemente: Exhalación; Vanidad.)

 

Segundo hijo de Adán y Eva, y hermano menor del primogénito, Caín. (Gé 4:2.)

 

Es probable que Abel haya tenido hermanas durante su vida, pues el registro dice que sus padres tuvieron hijas, aunque no se mencionan por nombre. (Gé 5:1-4.) Llegó a ser pastor de ovejas, y su hermano, agricultor. (Gé 4:2.)

 

Al cabo de algún tiempo no especificado, tanto Abel como Caín presentaron una ofrenda a Jehová Dios. Cada uno llevó algo de lo que tenía: Abel, de los primogénitos de sus rebaños; Caín, de los frutos del suelo. (Gé 4:3, 4.) Ambos creían en Dios. Indudablemente aprendieron acerca de Él por lo que sus padres les enseñaron, y también debieron saber por qué estaban fuera del jardín de Edén y se les negaba la entrada. Sus ofrendas indicaban que reconocían su posición alejada de Dios, y eran una expresión de su deseo de conseguir el favor divino. Dios aprobó la ofrenda de Abel, pero no la de Caín. El registro no muestra cómo se manifestaron la aprobación y el rechazo de las ofrendas, pero sin duda ambos se dieron cuenta de ello. La razón por la que Dios solo aprobó la ofrenda de Abel se explica en escritos posteriores. En Hebreos 11:4 el apóstol Pablo cita a Abel como el primer hombre de fe, y muestra que esta fe resultó en que su sacrificio fuera de “mayor valor” que la ofrenda de Caín. En contraste, 1 Juan 3:11, 12 señala que la actitud de corazón de Caín era mala, hecho que quedó demostrado cuando más tarde rechazó el consejo y la advertencia de Dios y asesinó con premeditación a su hermano Abel.

 

Aunque no se puede decir que Abel conociera de antemano el desenlace final de la promesa de Génesis 3:15 acerca de la “descendencia” prometida, probablemente había pensado mucho en esa promesa y creía que tendría que derramarse sangre —alguien tendría que ser ‘magullado en el talón’— para que se pudiera elevar de nuevo a la humanidad a la condición de perfección que Adán y Eva habían disfrutado antes de su rebelión. (Heb 11:4.) Por ello, el que Abel ofreciese primogénitos del rebaño ciertamente fue apropiado, y sin duda también fue un factor que contribuyó a que Dios aprobara su ofrenda. Abel ofreció como regalo ‘vida’, aunque esta fuera solo de entre sus rebaños, al Dador de la vida. (Compárese con Jn 1:36.)

 

Jesús enseñó que Abel fue el primer mártir, objeto de la persecución religiosa de su intolerante hermano Caín, y con referencia a Abel, dijo que vivió en el tiempo de la “fundación del mundo”. (Lu 11:48-51.) En este texto la palabra “mundo” traduce el término griego kó·smos en su acepción de mundo de la humanidad. El término “fundación” traduce la voz griega ka·ta·bo·lḗ, y literalmente significa “lanzamiento hacia abajo [de simiente]”. (Heb 11:11.) Es evidente que Jesús usó la expresión “la fundación del mundo” para referirse al nacimiento de los hijos de Adán y Eva, con lo que se produjo un mundo de seres humanos. Pablo incluye a Abel entre la “nube de testigos” de tiempos precristianos. (Heb 11:4; 12:1.)

 

¿Cómo habla la ‘sangre de Jesús de mejor manera que la de Abel’?

 

Debido a su fe y a tener la aprobación divina, de lo que hay un registro que continúa dando testimonio, fue posible decir que Abel, “aunque murió, todavía habla”. (Heb 11:4.) En Hebreos 12:24 el apóstol se refiere a “Jesús el mediador de un nuevo pacto, y a la sangre de la rociadura, que habla de mejor manera que la sangre de Abel”. Aunque la sangre de Abel se derramó en martirio, no rescató ni redimió a nadie, como tampoco lo hizo la sangre de su sacrificio de ovejas. En realidad, su sangre clamaba a Dios por venganza contra Caín, el asesino. En cambio, la sangre de Jesús, presentada en ese texto como sangre que valida el nuevo pacto, habla de mejor manera que la de Abel en el sentido de que clama a Dios para que ejerza misericordia sobre todas las personas de fe, como Abel, y es el medio que posibilita su rescate.

 

Puesto que Set nació cuando Adán tenía ciento treinta años, seguramente poco después de la muerte de Abel, es posible que este tuviera tantos como cien años al tiempo de su martirio. (Gé 4:25; 5:3.)

 

http://laverdadacercadelostestigosdejehova.blogspot.com.es/

http://www.youtube.com/user/FULGUROSOTJ?feature=mhee

http://www.jw.org/es
Papel
revelador
Mensajes: 1,606
Registrado: ‎09-05-2012

Re: CAÍN Y ABEL FUERON REALES

NEGAR LA REALIDAD HISTÓRICA DE CAÍN Y ABEL ES REPUDIAR A DIOS Y LA FE CRISTIANA.

http://laverdadacercadelostestigosdejehova.blogspot.com.es/

http://www.youtube.com/user/FULGUROSOTJ?feature=mhee

http://www.jw.org/es
momazo
Mensajes: 16,575
Temas: 458
Kudos: 2,757
Publicaciones de blog: 0
Registrado: ‎01-10-2011

Re: CAÍN Y ABEL FUERON REALES


revelador ha escrito:

NEGAR LA REALIDAD HISTÓRICA DE CAÍN Y ABEL ES REPUDIAR A DIOS Y LA FE CRISTIANA.


Drama, drama, drama.... negar la realidad historica de mitos es repudiarlos, por favor...  :angelito::copa:

Papel
revelador
Mensajes: 1,606
Registrado: ‎09-05-2012

Re: CAÍN Y ABEL FUERON REALES


momazo ha escrito:

revelador ha escrito:

NEGAR LA REALIDAD HISTÓRICA DE CAÍN Y ABEL ES REPUDIAR A DIOS Y LA FE CRISTIANA.


Drama, drama, drama.... negar la realidad historica de mitos es repudiarlos, por favor...  :angelito::copa:


PERO NO SON MITOS.....

http://laverdadacercadelostestigosdejehova.blogspot.com.es/

http://www.youtube.com/user/FULGUROSOTJ?feature=mhee

http://www.jw.org/es
Papel
revelador
Mensajes: 1,606
Registrado: ‎09-05-2012

Re: CAÍN Y ABEL FUERON REALES

 
http://laverdadacercadelostestigosdejehova.blogspot.com.es/

http://www.youtube.com/user/FULGUROSOTJ?feature=mhee

http://www.jw.org/es