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Diamante
ateo666
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Las reliquias de San Jorge, muchas y bien distribuidas.

[ Editado ]

E1 tema de las reliquias de San Jorge es capital en la problemática de la existencia y culto del mártir. Pues si hay reliquias dignas de crédito, evidentemente la existencia real del mártir quedaria plenamente asegurada.
La tradición en resumen cuenta que, muerto el mártir, su cuerpo se inició en la antigua Diospolis, hoy Lidda, enterrrindolo en un terreno propiedad del difunto. Años mas tarde, antes de edificar una iglesia sobre aquel enterramiento, los restos óseos del mártir se rescataron de la tumba y se repartieron en sin fin de direcciones, para constituir el tesoro justificative de muchas iglesias edificadas en honor de San Jorge. En Lidda al parecer solo se conservó la cabeza, de la que Santa Elena y su hijo el emperador Constantino enviaron un trozo a Roma y algunas otras reliquias a las iglesias de Milán y de Nápoles.
Una nueva liberalidad de reliquias del mártir efectuó el emperador Justino en favor de numerosas iglesias parroquiales y monásticas.
Entre los beneficiarios de estos preciosos huesos figuraran Santa Batilde, San Gregorio de Tours y San Germán de Paris: este último, obispo de Paris peregrino a los Santos Lugares, recibió numerosas reliquias del emperador Justiniano y entre ellas un brazo entero de San Jorge, que guardó en una capilla de la iglesia de San Vicente de Paris, posteriormente llamada de San German de los Prados.
Sería sin embargo el siglo XI el que iniciaría la gran difusi6n de reliquias de San Jorge. Los cruzados del occidente de Europa visitaron Lidda y Constantinopla, lugares donde tradicionalmente se conservan reliquias de San Jorge, que fueron repartidas a trozos. Se piensa que en esta época una gran parte del cuerpo del mártir se llevó a Venecia en donde hay tradición de conservarse aun en el siglo XVI. A1 menos se citan parte del cráneo, uno de los brazos casi enteros y tibias de ambas piernas. Pero este gran depósito veneciano fue repartido entre otras iglesias. Un femur parece se envió a Roma, y se descubrió en 1648 en el cementerio de Santa Priscila acabando últimamente en la iglesia de Chevrieres (en Francia, departamento de Oise). Y de esta epoca de cruzadas del siglo XI parece procede otro trozo del cráneo de San Jorge que acabó depositado en la catedral de Amiens. Y por entonces comenzó también la dispersión de particulas del venerable cráneo: un trozo del mismo en el convento Monte San Benito, de Mantua, trozos de mandilula en Nápoles y Parma, una muela en la abadia benedictina imperial de Wengars, otro diente en el colegio de canónigos regulares de San Jorge en Augsburgo, parte de mandibula en la iglesia de Santa Colomba de Colonia, otro trozo de cráneo en la abadia de Marmoutiers. Tambign es tradicional la conservación desde el siglo IV de parte del cráneo en San Juan de Letrán, y su traslado en el año 687 a la iglesia que entonces edificó en honor de San Jorge el papa León II. De esta importante parte del cráneo, partió un trozo a la catedral de Ferrara por donativo de Clemente VIII.
Fenómeno parecido experimentaron los brazos del santo mártir: el brazo existente en San Germán de los Prados se pasó a la catedral de Paris durante la revoluci6n de 1793; otro trozo de brazo habia regalado Carlomagno a la abadia de San Dionisio; también habia otra reliquia del brazo en la abadia benedictina de Aix. San Saturnino de Tolosa tenia otro trozo de brazo, regalo de Roberto conde Flandes, que a su vez experimentó varios repartos, entre ellos uno para el monasterio benedictino de San Jorge de Azuelo, en Navarra.

Diamante
ateo666
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Re: Las reliquias de San Jorge, muchas y bien distribuidas.

[ Editado ]

La bibliografia georgiana abunda en largas relaciones de reliquias de San Jorge de infinidad de iglesias del occidente y centro de Europa.
Para el lector hispano bastará con añadir a las mencionadas las reliquias en tierra española que la tradición menciona en Oviedo, Burgos, Palencia, Valencia, Toledo.

 

Será la Corona de Aragón uno de los paises más deseosos de poseer reliquias de San Jorge, que a1 fin de cuentas era su santo protector y patrono; y desde mitad del siglo xiv abundan testimonios documentados de esta preocupación por reliquias georgianas de los monarcas aragoneses. Ya en 1354 Pedro IV el Ceremonioso enviaba a Grecia a Francisco Colomer, familiar suyo para lograr nada menos que la cabeza del santo, que la tradición asociaba a una conservada en Livadda. Aquellos ducados griegos aun no pertenecian a su soberania, por lo que el rey prometia en su demanda de la reliquia, que si obtenia tan estimado tesoro espiritual trabajaria por conseguir dos preciados deseos para aquellos ducados: que se suspendiese el entredicho religioso que pesaba sobre ellos y la paz con los venecianos.
Y cuando en 1381 marcha el vizconde de Rocaberti a Grecia para posesionarse de los ducados, volvia a hacerle el mismo encargo de la reliquia de San Jorge. Cuando cayó la ciudad de Livadda en 1393, el rey Juan I volvia a pedir la cabeza del mártir, y en 1399 y 1400 Martin I también reclamaba aquella veneranda cabeza pues San Jorge, decia el rey, es cabeza, patrono e intercesor de la casa de Aragón. Sin embargo surgieron dudas sobre la existencia de la reliquia que habia caido en poder del emperador de Bizancio trasladándola a la isla de Egina y algo más tarde parece que se habia empeñado en poder de venecianos. Desde luego consta que el santo cráneo habia salido de Livadda y lo tuvo en Egina Aliot de Caopena señor de esta isla; y había fracasado ulterior petición de Martin I cursada en 1402.
Convendria aclarar que a1 parecer habia partes de este cráneo al menos en tres lugares, en el siglo xvi: Venecia, Roma y Amiens..

 

Una segunda reliquia importante de San Jorge figura en la historia de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XIV: se trata de un trozo de uno de los brazos del mártir. Se cita en 1356 la existencia en la capilla real de Barcelona de un hueso de un brazo de San Jorge, y en 1373 Pedro IV regalaba un relicario de plata a la ciudad de Valencia para la gran fiesta de esta ciudad levantina a la memoria del mártir, junto con un hueso de un dedo de la mano para el que el futuro Juan I, todavia infante, en 1378 encargaba un relicario a1 plata a Bartolomé Coscolla. Y en 1377, Lenor, reina viuda de Chipre, enviaba a su primo Pedro IV de Aragón por el embajador de éste, Juan Desbosc, un trozo de brazo de San Jorge, a cuyo envio, a1 siguiente año de 1378 respondia el monarca aragonks dando las gracias a la de Chipre pues -dice el rey- entre los otros santos tenemos por este, singular reverencia y devoción y creemos firmemente que nos ha ayudado en nuestras necesidades y librado de muchas tribulaciones y peligros)). Este brazo sin duda fue el protagonista de una magnifica procesión celebrada en Barcelona un 23 de abril de 1378, en que la reliquia se trasladó del palacio menor a1 mayor: y aquel relicario que Juan I tuvo en su capilla y Martin I reclamaba en 1398 a la Diputación de Cataluña que lo tenia en prenda.
Este relicario llegado a Chipre terminaría yendo a la catedral de Valencia, donde aun se conserva, a1 parecer enviado por Alfonso V tan afecto a Valencia; probablemente llegarian con la reliquia mayor otras dos canillas del brazo y los huesos de tres dedos de la mano, que citan un antiguo inventario valentino.

Cabria añadir alguna otra noticia suelta sobre reliquias georginas en tierras catalanas: un trozo óseo del brazo, en Santa Maria de Meyá, una costilla regalada a la Diputación de Cataluña por Guillen de Sant Climent, embajador real en Alemania, y otra no determinada que guardaba San Cugat del Vallés.
Este rico tesoro de reliquias de San Jorge seria incompleto de no citarse la regalada por el duque de Monteleón, lugarteniente y capitán general de Cataluña, un miércoles 22 de abril de 1609, que poseia en propiedad, consistente en una arnpollita de vidrio engarzada en relicario de plata, y que contenia un poco de sangre de San Jorge, para que se conservara y venerase en la capilla nueva de la Diputación.
El obsequio llegó conducido por una procesión a través de las calles de Barcelona en andas ornadas con figuras de santos entre ellas la de San Jorge, hechas en plata.

 

En otras zonas europeas, como Bélgica, Checoslovaquia, Inglaterra, etc. también el catálogo es impresionante.