Hugh Jackman lleva toda la vida desmintiendo un insistente rumor: el de que es gay. Reconozco que yo misma me lo he planteado muchas veces: cuando me encontré a semejante macho alfa danzando cual Billy Elliot en los Oscar, capaz de ponerse el pie a la altura de su hermosa cabellera, un pensamiento rondó mi cabeza. ¿En serio es hetero?
Los prejuicios, amigos, son nuestros peores compañeros, pero parece que no soy la única que ha tenido esta duda. Los rumores de la homosexualidad del actor le persiguen desde sus tiempos mozos —cuando se dedicaba a contonear sus músculos por diversos musicales—, y ha sido el estreno de ‘Los Miserables’ el responsable de volver a hacer saltar las alarmas sobre su orientación sexual. Así somos de catetos: si un tío sale en un musical, TIENE que ser gay. El caso es que su mujer, Deborra-Lee Furness, está tan harta de escuchar el mismo rumor a lo largo de sus 17 años de matrimonio que el tema le ha causado una crisis emocional. Tanto, que Jackman se ha visto obligado a desmentir por enésima vez que le gusten los hombres y se ha declarado tan in love de su esposa como el primer día (música de violines ON).
Hugh Jackman ha querido zanjar el tema diciéndole a The Hollywood Reporter que es heterosexual, ya que su mujer se agobia al ver cómo este rumor le persigue por internet. Bastante tiene la pobre con aparecer siempre en las listas de “actores guapos que salen con mujeres menos agraciadas” (uy, si yo hice una…) como para encima tener que pasarse el día viendo cómo la orientación de su marido (y padre de sus hijos) es cuestionada incesantemente. En el 2011, ella confesó al New York Post que pasaba de habladurías y que le parecía divertido, pero algo ha cambiado…
Más allá de que anhele una vida a su lado, me da igual si a Hugh le gusta la carne o el pescado. Lo que realmente me inquieta es saber cómo es posible que un ser tan perfecto exista y que no haya sido clonado. Ciencia, ¿para qué te quiero?

