Lo hispano está curiosamente ligado al Premio Oscar desde su creación, y en la actualidad en su fabricación. La leyenda del cine mexicano Emilio "Indio" Fernández sirvió de modelo para su diseño, y desde 1982 trabajadores hispanos de Chicago son los primeros en acariciar las preciadas estatuillas.


El Oscar es el galardón más preciado por los profesionales del cine. Lo que pocos saben es cómo fabrican las estatuillas

El origen del codiciado galardón

Poco tiempo después de que se creara en 1927 la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, se organizó una cena en el Crystal Ballron del Hotel Baltimore, en el centro de Los Ángeles, para diseñar los objetivos de la organización.

Entre ellos, se decidió entregar un premio que distinguiese los logros sobresalientes en al industria del cine, para fomentar los niveles de calidad en sus diversas facetas.

La cuestión del diseño del premio cobró gran importancia y el propio director de arte de la Metro Goldwyn Mayer (MGM), Cedric Gibbons, se encargó de diseñar la famosa estatuilla

Indirectamente, lo hispano ya estaba allí, puesto que Gibbons estaba casado entonces con la actriz mexicana Dolores del Río.

El escultor George Stanley de Los Ángeles fue elegido para darle la forma tridimensional, y se cuenta que el actor y director mexicano Emilio "Indio" Fernández, le sirvió de modelo.

El oficialmente denominado Premio de la Academia al Mérito mide 13 pulgadas y media (33.75 centímetros) y pesa 8 libras y media (3.9 kilogramos).

El diseño de la estatuilla nunca ha cambiado desde su concepción original, pero el tamaño de la base ha variado hasta el modelo actual, adoptado en 1945.

Las 15 estatuillas entregadas en las ceremonias iniciales eran de bronce sólido y estaban chapadas en oro.

En poco tiempo se abandonó el bronce a favor del britannia, una aleación de cobre, estaño y regulo de antimonio, de aspecto similar a la plata o al peltre bruñido, que facilitó el acabado uniforme de las estatuillas.

La anécdota de la fabricación es que durante la Segunda Guerra Mundial, los Oscar se realizaron en yeso pintado durante tres años. Había que colaborar al ahorro de materiales para la producción de materiales de guerra, pero eso sí, acabada de contienda todas las figuras de yeso entregadas fueron canjeadas por otras de metal chapado en oro.

Hoy día también son manos hispanas las que primero acarician las estatuillas, ya que una decena de trabajadores latinos son los encargados de elaborarlas en la empresa R.S. Owens, de Chicago.

"Yo veo nacer cada estatuilla. En mis manos está que el trofeo salga perfecto antes de pasar a ser pulido y bañado en oro", explica Anacleto Medina, que trabaja como supervisor en dicha empresa.


Son necesarias una decena de personas para hacer las estatuillas y unas 20 horas de trabajo por cada Oscar, "porque cada uno tiene que quedar perfecto o hay que fundirlo y volverlo a hacer", asegura Medina.

El proceso de manufactura consiste en hacer primero la estatuilla en plomo, pulirla y darle varios baños en níquel, plata y cobre, antes de sumergirla durante dos horas en oro líquido de 24 quilates.

"Las Oscar son tallados a mano uno por uno", cuenta Scott Siegel, presidente de R. S. Owens.

"Esta estatuilla es sólo una pequeña parte de nuestro trabajo total, pero nos hace conocidos en todo el mundo. Ningún otro premio del mundo del espectáculo es tan reconocido a nivel mundial como lo es el Oscar y nosotros lo tratamos con el cuidado y cariño adicional que se merece. Estamos muy orgullosos de que la Academia haya confiado en nosotros para su manufactura", añade Siegel.

La estatuilla representa a un caballero sosteniendo una larga espada que reposa en un riel de película con cinco agujeros, símbolo de las cinco ramas originales de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas: actores, escritores, directores, productores y técnicos.

La base original era de mármol negro pero desde 1945 se realiza en bronce.

Una vez comprobado que la silueta del Oscar es perfecta, sin un grano en su baño de oro, el Oscar pasa a ser montado en su base, pulido nuevamente, limpiado y colocado en una caja de poliestireno un poco más grande que una caja de zapatos.

Tras guardarlos en sus cajas, los trabajadores colocan las estatuillas de ocho en ocho en siete cajas más grandes que a su vez son enviadas de forma anónima a las oficinas de la Academia en Hollywood.

El 10 de marzo de 2000, 55 estatuillas desaparecieron cuando eran transportadas desde Chicago a Los Ángeles, pero fueron recuperadas nueve días después en un basurero del barrio coreano de esta última ciudad.

Desde entonces, los Oscar han sido enviados hasta la Academia en un vuelo especial de United Air Lines, en número suficiente para cubrir cualquier eventualidad.

La Academia no sabe cuántos Oscar necesita hasta que no se abran los sobres de los ganadores. La posibilidad de empates y de que múltiples artistas compartan un mismo premio en algunas categorías hace que el número exacto sea impredecible hasta que no concluya el ritual que comienza por el famoso "Y el Oscar es para...".

Paso a Paso:


Muchos tampoco saben que manos latinas, como las de Abimael Sánchez, protagonizan la fabricación del Oscar


El proceso ocurre en la planta R.S. Owens en Chicago e inicia poniendo una aleación de estaño de alto grado en un molde.


Después de varias horas de endurecimiento, cada estatuilla es sacada del molde y pulida a mano.


Anacleto Medina es uno de los orfebres que desde 1983 trabaja en la fabricación de los Oscar en R.S. Owens en Chicago.


Durante el proceso, Medina se encarga de lijar y eliminar cualquier imperfección que la estatuilla pudiera tener


Luego Louise White es responsable de gravar un número de serie en cada estatuilla, para evitar cualquier falsificación


El Oscar, que se otorga a los más sobresalientes del cine desde 1929, mide 13.5 pulgadas de alto y pesa 8.5 libras.


En el proceso de fabricación, el Oscar hecho de la aleación de Brittannia recibe un chapado de cobre, níquel y oro.