SANTIAGO DE CHILE.- "Yo no conozco al comandante Fidel", le dijo el presidente Enrique Peña Nieto a Raúl Castro, hermano del líder de la revolución cubana.

 

Estaban sentados, frente a frente, en una pequeña sala gris. "El día que vaya usted a La Habana, ese día, yo mismo lo llevo y se lo presento", le respondió el presidente cubano.

 

Eran los primeros minutos de la primera entrevista oficial entre los dos mandatarios. Hablaron francos, durante casi 40 minutos. "Me da gusto que el PRI haya ganado la Presidencia de la República", dijo Castro.

 

El comentario tomó por sorpresa a Peña y coincidieron en la necesidad de relanzar de inmediato la relación entre Cuba y México.

 

La conexión entre ambas naciones se reflejaría menos de 24 horas después, en la plenaria de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Ahí Peña daría su respaldo absoluto a Castro tras asumir el liderazgo de este nuevo organismo regional al ofrecerle "solidaridad y coordinación".