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Junior
nacasias
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Registrado: ‎04-02-2007
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solo me llora un ojo

alguien me puede alludar cuando lloro solo me llora un ojo
lla busque informacion y no encuentro nada y me estoy espantando
que pueda adquirir una enfermedad.
llevo toda mi vida con este problema si alguien me puede dar un consejo por favor gracias.
Plata
adelanoval3
Mensajes: 9,238
Registrado: ‎08-02-2003

Re: Solo me llora un ojo (Dacriostenosis)

Las lágrimas son un líquido salino que continuamente baña la superficie del ojo para mantenerla húmeda. Contiene anticuerpos que ayudan a proteger al ojo de las infecciones. Las lágrimas son producidas por las glándulas lagrimales, localizadas cerca del ángulo externo del ojo. Bañan la superficie del ojo y salen por dos pequeñas aberturas en los párpados (los conductos lagrimales); estos orificios llevan al conducto nasolagrimal, un canal que desemboca en la nariz.

Si las glándulas lagrimales no producen suficientes lágrimas, los ojos pueden secarse parcialmente y resultar dañados. Una causa poco frecuente de producción insuficiente de lágrimas es el síndrome de Sjögren. Los ojos también pueden secarse cuando la evaporación provoca una excesiva pérdida de lágrimas, como sucede, por ejemplo, si los párpados no cierran correctamente.

Normalmente, las lágrimas drenan desde la superficie del ojo hacia la nariz por medio del conducto contorneado llamado el conducto nasolagrimal. Si este conducto se bloquea, las lágrimas se acumulan y se derraman por las mejillas, incluso cuando la persona no está llorando.

Obstrucción del conducto lagrimal

 

Obstrucción del conducto nasolagrimal

La obstrucción del conducto nasolagrimal (dacriostenosis) puede deberse a un desarrollo inadecuado del sistema nasolagrimal al nacer, una infección nasal crónica, infecciones oculares graves o recurrentes, o a fracturas de los huesos de la nariz o de la cara. La obstrucción puede ser parcial o completa.

A chicos y grandes
Muchas personas piensan que este padecimiento sólo se manifiesta en recién nacidos, debido a que considerable número de bebés (6 de cada 100) presentan inadecuado desarrollo de su canal nasolagrimal; en estos casos el problema suele desaparecer espontáneamente, cuando el pequeño cumple seis meses de vida, ya que entonces dicha estructura interna logra madurar. No requiere tratamiento, aunque es útil que los padres ayuden dando suave masaje en la zona para vaciar el conducto.

Sin embargo, en adultos y personas de la tercera edad también se presenta dacriostenosis, sobre todo por reacciones alérgicas o infecciones severas en la nariz u ojos que han sido mal atendidas. Asimismo, hay personas que comienzan con este problema luego de recibir fuerte impacto sobre la nariz o rostro, ya que éste suele producir una fractura que daña este canal.

Cabe acotar que el conducto lagrimal se encuentra revestido en su interior por mucosa, la cual, debido a los factores enunciados con anterioridad, puede inflamarse y generar obstrucción parcial. Cuando este problema comienza es común que se note exagerada acumulación de líquido en el globo ocular, sobre todo cuando hay viento o al presentarse cambios bruscos de temperatura ocasionados por el uso de calefacción o aire acondicionado. El padecimiento también puede ser intermitente, de modo que pasan semanas sin lagrimeo, mientras que en otras las molestias se acentúan.

Si el problema persiste, la cantidad de lágrimas acumuladas irá en aumento gradualmente y se notará dificultad para leer, o caerán por las mejillas de manera espontánea (epífora); tal hecho sucede con más frecuencia en un solo ojo; sólo en raras ocasiones ocurre en los dos.

La aparición brusca de este síntoma puede deberse concretamente a conjuntivitis, es decir, inflamación y enrojecimiento en el tejido protector del ojo (conjuntiva) debido a la acción de bacterias o virus, así como por el contacto frecuente con irritantes: contaminación ambiental, sustancias químicas y humo.

Dada la cercanía, los microorganismos infecciosos pueden transportarse con facilidad a los pequeños conductos lagrimales (que son el primer segmento del lacrimal) y generar obstrucción, misma que se manifestará con lagrimeo, hinchazón, ardor y, al despertar, con lagañas color amarillento y aspecto pegajoso.

La obstrucción causada por un sistema nasolagrimal inmaduro en general hace que el exceso de lágrimas caiga del ojo hacia abajo bañando la mejilla (epífora) del lado afecto; en raras ocasiones, ello puede suceder en los dos ojos, en bebés de 3 a 12 semanas de vida. Esta clase de obstrucción generalmente desaparece sin tratamiento hacia los 6 meses, cuando se desarrolla el sistema nasolagrimal. A veces la obstrucción desaparece más rápidamente si se enseña a los padres a vaciar el conducto masajeando suavemente la zona por encima del mismo con la yema del dedo.

Al margen de la causa de la obstrucción, si se produce una inflamación de la conjuntiva (conjuntivitis), puede ser necesario aplicar gotas oftálmicas con antibiótico. Si la obstrucción no desaparece, puede ser necesario que un especialista en oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) o bien un especialista en los ojos (oftalmólogo) abra el conducto con una pequeña sonda, que en general se inserta a través del orificio del conducto situado en el ángulo interno del párpado. A los niños se les administra anestesia general para esta intervención, pero los adultos sólo necesitan anestesia local. Si el conducto se encuentra completamente bloqueado, puede ser necesario recurrir a una cirugía más completa.

Los adultos requieren un tratamiento de la causa de la obstrucción, con lo cual se puede reabrir el conducto, si el daño es mínimo. Es posible que necesite cirugía para reconstruir el conducto con el fin de restablecer el drenaje normal de lágrimas y detener su derrame sobre las mejillas.

La obstrucción del conducto lagrimal en los adultos tiene un pronóstico variable dependiendo de la causa.

El bloqueo del conducto lagrimal puede aumentar el riesgo de infecciones en el ojo.

Muchos casos no se pueden prevenir, pero un tratamiento adecuado de las infecciones nasales y de la conjuntivitis puede reducir su riesgo. Así mismo, el hecho de tomar medidas de seguridad puede reducir el riesgo de trauma que puede causar obstrucción.

si un adulto sufre con insistencia este problema, es probable que se necesite dar tratamiento a posibles alteraciones nasales o de los senos paranasales que estén involucradas en la obstrucción del lacrimal. También es común que una reacción alérgica sea el desencadenante de la enfermedad, por lo que se requerirá terapia especial y el uso de medicamentos que disminuyen los síntomas (antihistamínicos).

Cuando fracasan estos recursos, es común que se recurra a la reconstrucción quirúrgica para reestablecer el drenaje normal de lágrimas. Las cirugías más usuales hasta la fecha, dependiendo de la localización, son las siguientes:

  • Dacriocistorrinostomía (DCR). Consiste en la realización de una vía de comunicación artificial entre el conducto lagrimal y la nariz; se puede efectuar con anestesia local y tiene un éxito superior al 90% en cuanto a restituir la eliminación lagrimal y prevenir infecciones.
  • Operación de Jones (CDCR). Mucho menos frecuente, se reserva para casos en donde la obstrucción no puede ser eliminada; consiste en la colocación de delgado tubo especial que prácticamente sustituye al conducto nasolagrimal. Casi la mitad de los pacientes necesita más de una operación para lograr la eliminación de lágrimas, aunque la funcionalidad mejora al final.

En todo caso, se debe prestar mucha atención a la presencia de estos síntomas para evitar molestias que afecten el desempeño y la visibilidad, y acudir oportunamente al médico para exponerle sus inquietudes, sobre todo si el problema persiste.

Para evitar dudas, y debido a que los casos recurrentes requieren tratamiento especial, lo más recomendable es acudir al médico familiar, al especialista en oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) o al de los ojos (oftalmólogo) para determinar con certeza el origen del problema, que incluso puede ser pequeña tumoración.

http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=1396




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