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Junior
sofijonastomlinson
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada


zulmii13 ha escrito:
Holaaaa! Tranquila! Aun asi no aparezca voy a leer! :smileywink: Me encanto el prologo y el capitulo! :Inlove: Zayn llegoooo! xD Siguela pronto!

Jajaja, esta bien. Es que en la mayoria de las novelas que trato de subir me tardo mucho en conseguir lectoras, entonces pense que si ponia mas, se iban a enganchar mas rapido : P 

Mas a la noche tal vez suba otro capiulo : ) 

 

Xx

Junior
sofijonastomlinson
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

[ Editado ]

Capitulo 2

Paso el resto del día ocultándome, incluso evito mi precioso almuerzo, pierdo lo que es posiblemente la única comida que conseguiré para hoy. En lugar de mirar los pies arrastrándose frente de mí, lo miro a él. Cuando llego al último periodo de la jornada, fotografía, doy un suspiro de alivio porque este horrible día ya casi ha terminado.

Me siento sola en una mesa para dos, completam

ente segura de que nadie se sentará a mi lado a no ser que sean forzados a hacerlo. Me siento con la cabeza hacia abajo, evitando todo contacto visual con la precisión que he estado desarrollado a lo largo de los años, pero de este modo es como veo a unas grandes, y blancas zapatillas de deporte detenerse a un lado de mi escritorio.

Una sensación enfermiza se forma en la boca de mi estómago, como siempre lo hace, por la confrontación que se avecina. Pero entonces… no pasa nada. Sintiéndome hundida me doy cuenta de que mi torturador quiere toda mi atención, y no se irá hasta que él la consiga. Tomo un respiro y levanto la cabeza… y siento a mi boca caer con la vista de Zayn de pie allí.

La consternación llena mi pecho.

Oh, no, por favor, no él también.- Pienso.

— ¿Puedo sentarme aquí? pregunta.

¿Qué? Ladeo mi cabeza un poco, segura de que no he oído correctamente.
Miro a mí alrededor y noto que todavía existen unos asientos vacíos disponibles en el salón. Veo a un par de jugadores de fútbol sentados en la parte trasera, mirando mi aspecto, riéndose. Miro tras el hombro de Zayn y siento a las lágrimas dar pinchazos en mis ojos luego de comprender que también él, de algún modo es parte de ello, participe de la tortura, sentarse a mi lado es parte del juego.

Antes de que yo pueda reunir el coraje necesario para decirle no, él coloca un montón de libros sobre la mesa y se deja caer sobre el asiento a mi lado. De inmediato y a toda prisa me alejo de él, sosteniéndome sobre el lado opuesto de mi asiento. Él no lo nota o bien decide no hacer comentarios al respecto.

Hey, ¿Tú eres _______ no es así? ¿_____ Mosley? No sé si te acuerdas de mí, soy Zayn. ¿Zayn Malik? ¿Fuimos a la escuela primaria juntos? —Él termina con una pregunta y yo sólo puedo mirarlo fijamente como una imbécil, como mi madre, cuando ha tomado demasiadas píldoras para el resfrío.

Esta es una nueva táctica, una que no he intentado antes. Miro alrededor una vez más, para ver quien más podría estar metido en esto, pero justo entonces el timbre suena y el profesor se levanta de su escritorio, y ordena nuestra atención para el resto de la clase, o trata de hacerlo al menos. Por mi parte, no puedo concentrarme en absoluto en lo que él dice; algo a mi izquierda está forzando toda mi atención.


Estoy en guardia aún más que de costumbre. Mis emociones están sobre el borde, porque aunque yo no conozca a Zayn ahora, lo conocía cuando él era más joven. He admirado tanto su bondad, más aún cuando cualquier pizca de bondad en su casa había desaparecido, y se había difuminado en mis compañeros de escuela. Pero al parecer el tiempo ha cambiado algo más que sólo su tamaño y aspecto, ha cambiado su naturaleza y él rápidamente ha tomado parte en el juego “torturando a
_______”.

Cada vez que él se mueve, salto involuntariamente. Siento sus ojos sobre mí, pero me niego a ser carnada. Mantengo mis ojos fijos sobre el cuaderno abierto delante de mí, en blanco, a pesar de la lectura del profesor. Nos está hablando sobre los implementos que necesitaremos para la clase. Aún no puedo concentrarme lo suficiente como para tratar de planificar la manera de obtener todos esos artículos imposibles. Para la única cosa que alzo mi vista es para mirar el reloj. Tan pronto como suena la campana, estoy lista.

Salto de mi asiento, recogiendo mis libros del borde del escritorio. Gracias a la intervención divina, no los dejo caer. Salgo corriendo de la sala, sin preocuparme a quién golpeo camino a mi salida, lucho por mantener mis pies debajo de mi cuerpo mientras soy golpeada y empujada.

Tengo que pelearme hasta pasada el área donde los autobuses son estacionados, aun cuando mi casa está a cinco millas de la escuela, califico para pasear en ellos. Descubrí rápidamente que el autobús es sólo un cambio de escenario en la persecución, uno sin esperanzas de escape durante cinco millas


Es por eso que vale más pena caminar. Además, la ventaja añadida en andar es que toma más tiempo, lo que me mantiene alejada de casa por un poco más de tiempo. Hoy camino con rapidez, por lo menos hasta estar más allá de los límites de la escuela, más allá de donde la mayoría de los chicos deben caminar de forma apagada. Unos coches pasan con las ventanas abajo, estudiantes lanzan insultos por mi atuendo, pero yo los ignoro.

Todavía no puedo creer que él sea parte de ello. No estoy segura por qué esto me está molestando tanto. Hay quienes me ignoran, por supuesto. Yo hubiera preferido que él fuera uno de ellos, aunque honestamente creo que esperaba que pudiera ser el mismo que solía ser hace todos esos años atrás.

Me preocupo sobre todo esto camino a casa, y al parecer eso lleva a que mi abdomen se endurezca, como siempre, y mi atención se dirige a preguntarse acerca de la realidad de lo que se avecina con Zayn Malik.
 

Me pregunto en qué estado de ánimo estará “ella” hoy. De hecho, prefiero cuando está en un estado melancólico, aun cuando signifique un montón de lágrimas. Es mucho mejor que la violencia, de la cual siempre soy receptora por algo tan simple como caminar por el camino equivocado o tragar demasiado fuerte. Me apresuro a entrar, soltando mis libros, y me quito los zapatos para mantener lo más baj

o posible la probabilidad de que ella se entere de que estoy en casa.

Voy corriendo a la cocina para empezar mis tareas, lo que significa poner orden al desastre que hizo hoy. Hay varios platos y cuencos apilados en el fregadero, así como los cristales de la borrachera de mi padre en la noche anterior. Rápidamente lavar, secar y guardar. Barrer el piso, que está lleno de restos de comida y limpiar la mesa. Tirar las botellas de licor vacías, regresando las demás al gabinete.

Me apresuro arriba en el cuarto del baño, recogiendo las ropas húmedas malolientes que están allí y de frente a la puerta del dormitorio de mis padres, para llevarlas de vuelta a la lavandería. Me dirijo al baño para restregar la bañera ya limpia y un inodoro, cuando la oigo.

—__________!

Con el estómago apretado, entro en la sala de estar donde ella posa la mirada en un pequeño televisor. Se pasea por el costado de una mesa pequeña, destartalada, donde antes había una gran pantalla que ha sido embargada. Recuerdo ese día con claridad meridiana, porque fue la primera y única vez que he sido golpeada por mi padre; previamente y desde entonces sólo es mi madre quien reparte los castigos.

Ella se sienta en su lugar habitual del sofá, su lugar moldeado. Debería tener sobre peso, debido principalmente a su dieta de comida chatarra, que atesora celosamente, y que cuenta. Si llegara a faltar alguna yo consigo pasar por un infierno, incluso si “ella imagina” que falta alguna. Pero las drogas hacen volar a su metabolismo, lo que la mantiene delgada.
Creo que probablemente podría sobrepasarla si quisiera, pero ella ha hecho su trabajo sobre mi mente bastante a fondo; comenzando desde que era una niña impresionable. Aun sabiendo que todo es un juego mental, no tengo más valor para escapar de ella del que para defenderme en la escuela.

— ¿Dónde has estado? —exige, con palabras mal pronunciadas—. ¡He estado llamándote durante horas! —Que literalmente puede significar horas, o podría haber sido sólo unos minutos.

—Estuve en la escuela, ¿recuerdas? Hoy fue el primer día.

—Oh. —Esto da un poco de viento a sus velas, pero encuentra un nuevo objetivo con suficiente rapidez—. Bueno, mañana antes de salir mejor asegúrate de que tienes la casa limpia. No puedo vivir en esta pocilga.

—Claro, mamá —le respondo, ya limpiando a su alrededor. Su fuerte apretada de puño por encima de mi oído no me sorprende, pero estoy un poco fuera del juego de hoy. Tropiezo sobre mis rodillas balanceándome hacia los lados, golpeando mi cabeza contra la mesa de noche y casi tocando la lámpara. Estoy luchando por estabilizarme y alcanzarla antes de que pueda caer.

— ¿Eres una sabelotodo?

—No, mamá, no. Lo siento. Lo siento. —Respiro la palabra y doy una gran exhalación y así es como noto el color de la humillación al permitir que me trate de esta manera y luego tener que disculparme por ello, pero la rutina no ha cambiado mucho en los últimos ocho años y los hábitos son difíciles de romper.

Me apresuro al armario del pasillo para coger el plumero. Empiezo quitar el polvo de alrededor de los objetos sobre la mesa, con rapidez, pero discretamente, sabiendo que es mejor no tocar sus cosas.

—Oh. Acaba con eso —me dice, con disgusto en sus palabras. Regreso, esperando a ver qué más tiene para decir—. Deja de mirarme, me da escalofríos —dice—. Ve a tu habitación. No tengo ganas de verte hoy.

Simplemente asiento y reemplazo el plumero en mi camino hacia las escaleras. Entonces, hoy es el día del estado decaído, el mejor de todos.
Permanecer en mi habitación significa que no hay posibilidad de cenar. Es una negociación, supongo. Por lo general me ordena hacer la cena, pero no se me permite comerla. A veces me las arreglo para sacar un poco de comida mientras cocino. Estar en mi habitación no sólo significa que no hay posibilidad de eso, sino que también de que no seré golpeada.

Así que me siento aliviada. No voy a ser capaz de escabullirme al primer piso, para recuperar mis libros que he olvidado tomar en el camino, hasta que estén dormidos. Siempre completo mi tarea, pero a veces la olvido con el fin de mantener mi promedio de calificaciones.

Por desgracia, eso me da mucho tiempo para pensar en Zayn Malik y me pregunto qué estaba haciendo él día de hoy.

La amarga decepción regresa y me siento en mi ventana dando un vistazo hacia afuera, a mi fuerte con columpios, donde me gustaría estar.
 
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

siguelaaaaaaaaaaaaaaaaa

Good Girls Go Bad


 


 


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sofijonastomlinson
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

Capítulo 3

¡Hey, _______!

Me tropiezo y casi caigo con esas palabras, trayendo una ronda de risas burlonas desde algún lugar cercano. Miro hacia atrás y veo a Zayn observándome. Si no lo supiera mejor, juraría que casi tiene una mirada de preocupación en su rostro.


Me alejo deprisa, sosteniendo mis libros más fuertemente. ¿Qué quiso decir con eso? me pregunto. Su tono de voz sonó neutral, casi amistoso. Realmente pensé que no habría nuevos juegos que podrían lanzar en mi camino, que he sufrido cada posibilidad de humillación.

Estaba equivocada.

Considero seriamente el saltarme la clase de fotografía, pero no me atrevo.
Cuando entro, él está sentado en nuestra, ahora, mesa compartida. Eso es suficientemente malo, pero está rodeado por dos chicas y otro chico.
Conozco a las chicas, son porristas populares, pero de las que me dejan en paz. El chico es uno de los que solían atormentarme constantemente a través de la escuela secundaria. Ahora está en el equipo de futbol y no me ha molestado mucho en los últimos años, pero eso no me consuela, exactamente.

Me debato entre sentarme en otra mesa, pero una rápida mirada me dice que no hay asientos disponibles que sean mejores que al lado de él.

— ¡________! —me llama mientras me saluda con su mano. Me detengo, congelada en seco. Las dos porristas me miran fijamente con la boca abierta, y el jugador de futbol mira a Zayn como si le hubieran crecido dos cabezas.

—Está bien, gente, tomemos nuestros asientos —ordena el Sr. Hurley, nuestro maestro.

Estoy obligada a tomar mi temido asiento junto a Zayn, quien me sonríe abiertamente. Me estremezco y me doy la vuelta.

—Tengo papeletas aquí para aquellos que califiquen para almuerzos gratis o a precio reducido para excluirlos de los honorarios de la clase.

¡Oh, no! Mis mejillas arden para lo que sé que viene. Efectivamente, él se acerca y deja uno directamente delante de mí. La vergüenza inunda mi cuerpo por la humillación de tener a Zayn viendo esto.

— ¿Quién más? —Dice el Sr. Hurley, agitándolos en el aire—. ¿Nadie? Muy bien entonces, para el resto de ustedes, necesito un recibo que demuestre que han pagado sus cuotas a la oficina principal antes de los exámenes parciales. ¿Janna? —Una chica de la primera fila lo mira—. Pasa éstos a todos por mí. —Y le pasa el montón de papeletas.

Janna se pone de pie y comienza a entregar las papeletas mientras el Sr.
Hurley se traslada a la parte delantera del salón para comenzar la clase.
Mientras ella se acerca a Zayn, le entrega la papeleta con una sonrisa, claramente indicando su interés en él.

—Hola Zayn, soy Janna. —No hay duda por su tono de voz que está siendo más que amable. Él hace una cosa extraña, me da una mirada y rápidamente la retira. Le sonríe cortésmente, desviando la mirada.

La sonrisa de Janna se endurece mientras me mira. Luego se da la vuelta con fuerza, con burla en cada línea.


—Toma fenómeno —ella se burla, entregándome la papeleta, y entonces la retira lejos—. Oops, lo siento, olvidé que no necesitas una de éstas.

Se ríe cruelmente, mirando a Zayn, esperando que se una a la broma. No puedo ver su rostro porque se ha dado la vuelta ligeramente lejos de mí hacia ella, eso y el hecho de que estoy agachando la cabeza, tratando de ocultar mi rostro, pero también tratando de ver su reacción. Así que no puedo ver lo que ella ve, pero cualquier cosa que sea, congela su risa. La sonrisa cae de su rostro y traga con fuerza, con las mejillas encendidas mientras se aleja.

Zayn se vuelve hacia mí, pero rápidamente me inclino hacia delante, tirando mi cabello suelto como un escudo, mortificada por todo el intercambio.

Me pregunto cuán difícil va a ser cambiar mis clases ahora. 
 
*********
 

La escuela se vuelve aún más un ejercicio de tortura, a pesar de que no hubiera imaginado eso posible, porque “él” ha sido añadido a la mezcla.
Sentarme al lado de Zayn en Fotografía es lo peor, porque siempre se sienta y me saluda como si fuéramos amigos. Casi todos los días está rodeado por otros, y, o él es completamente ajeno a su apariencia mientras me reconoce, o simplemente no le importa.


Sé lo que se propone porque no es exactamente un juego nuevo. Él es sólo mejor en eso que aquellos que han intentado lo mismo antes. Lograr que la fenómeno piense que eres su amigo, así poder obtener una mayor humillación. No aprendí eso a la primera, y fui engañada una segunda vez, pero no he caído en esa trampa de nuevo, y no lo haré ahora.

Antes nunca, sin embargo, había parecido algo personal de alguna manera. Sé que los otros no piensan en mí como una persona real, así que aunque duele, no es la cosa más devastadora. Esto es peor porque, él había sido mi amigo una vez, y tal vez incluso algo más. Tengo que admitir, que parte de esto es por lo que pensé que él era mucho mejor que el resto. Es una dolorosa realidad el ver que no lo es.

En fotografía se sienta, a veces tratando de iniciar una conversación, pero me mantengo dándole la espalda y me niego a dejarme arrastrar, ignorándolo con firmeza, manteniendo mi cabello entre nosotros.

Aun sabiendo lo que se propone, no puedo evitar sentirme atraída por él, a pesar de mi misma. Debido a nuestra historia, supongo. Así que lo observo a escondidas, sólo a sus manos, primero, mientras arrastran un bolígrafo a través de la página, mientras toma notas detalladas. Sus manos son grandes, formando una escritura limpia y no los garabatos desordenados que la mayoría de los adolescentes crean. Son manos fuertes, con dedos largos y uñas recortadas y limpias, y una pequeña cicatriz en el dorso de su mano derecha. Él es zurdo, pero no escribe con su mano en un ángulo incómodo que he visto en otros zurdos. Más bien, sostiene su mano en el mismo ángulo que alguien diestro, sólo que al revés, a pesar de que casi pone de lado la página para escribir.


Algunas veces, incluso dejo que mi imaginación vuele e imagino a su mano derecha cicatrizada, alcanzando la mía y envolviéndola en la de él. Me pregunto si serán cálidas o frías, suaves o ásperas con callos. No puedo recordar cómo se sentían hace todos estos años. No he sido tocada en una manera amable por manos masculinas por tanto tiempo como puedo recordar, probablemente desde la última vez que él sostuvo mi mano, aunque estoy segura de que hubo un tiempo en que mi padre me tocó con amor.

Lo más inquietante de todo, es la fantasía de la bondad de él. Entonces recuerdo lo que Zayn se propone, esa bondad ha muerto y esas manos nunca me tocarán con nada más que con un propósito de humillación, o peor, con repulsión. Cada día después de clase, huyo del salón y del edificio, esperando hasta que estoy más allá de los límites de la escuela para reducir la velocidad.
 
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sofijonastomlinson
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

[ Editado ]

Las primeras semanas de escuela pasan, y a pesar de que Zayn ha dejado de tratar de iniciar una conversación, todavía dice ― “hola” cada vez que llega. Nunca le respondo, pero cuando él no hace más movimientos, comienzo a relajarme y no me siento tan lejos en el borde de mi asiento. No ha hecho ninguna broma a costa de mí, al menos no que yo sepa, y no ha tratado de humillarme públicamente.

Curiosamente, parece como si los demás estudiantes, quienes antes disfrutaban atormentarme, están perdiendo el interés en el juego también.
No todos ellos, por supuesto, pero algunos de ellos.

Entonces un día, mientras Setiembre da paso a Octubre, el aire comienza
a enfriar, y las hojas comienzan a volverse de un amarillo brillante, algo comienza a cambiar todo de nuevo.

Me siento en el almuerzo, en mi lugar habitual en un rincón en el suelo, comiendo mi almuerzo gratis patrocinado por el Estado, cuando Zayn llega y se sienta en la mesa más cercana a mí. Me congelo en el acto de llevar un palillo de pan a mi boca mientras se sienta en la mesa, que suele estar reservada para encajonar a todos los ―perdedores‖ de la escuela… aunque obviamente, todavía no son tan grandes perdedores como yo, porque por lo menos ellos tienen una mesa.

Él se vuelve hacia mí, mirándome directamente. Miro fijamente a sus ojos oscuros, la primera vez que he hecho contacto visual con él desde el primer día de clases. Una carga eléctrica corre a través de mi cuerpo. Con cada nervio de punta, y le roba un sonrojo a mi cuerpo, con calor fluyendo a través de mi abdomen. Claramente reconozco la lucha o la sensación de volar.

Él parece estar esperando por algo, pero no puedo respirar, y mucho menos pensar en lo que podría querer. Él baja su bandeja sin romper el contacto visual, y luego da un paso hacia mí. Eso me derrite. Volar, eso es.

Peleo con mis pies, negándome a esperar y ver que podría hacerme o a mi comida. Él llama mi nombre, pero ya estoy corriendo hacia la zona de dejar la bandeja y tirar mi preciado almuerzo sin comer. Me tropiezo en mi prisa y casi dejo caer mi bandeja, ignorando las risas burlonas cerca de mí, junto con los insultos de ―****a‖ y ―fenómeno‖. Ni siquiera veo de quiénes vienen. Esas palabras ya no significan nada para mí, pero al saber que él está viendo probablemente mi torpe retirada, hace que mis mejillas quemen brillantemente.

Me salto el resto de mis clases. Sólo me he saltado clases una vez en la escuela secundaria, cuando el ridículo había alcanzado la extrema crueldad, particularmente por una chica ruda, y había estado temerosa por mi vida, así que dejé temprano la escuela y fui a casa. Pero cuando la escuela llamó a mi casa para informar a mi madre que me había saltado las clases, había estado en uno de sus días violentos. Había tenido que regresar a la escuela al día siguiente con un ojo negro, un labio hinchado, con dolor en las costillas que se sentían posiblemente rotas, y marcas rojas de dedos en mi cuello donde el aire a mis pulmones había sido cortado poco antes de perder el conocimiento.

Cuando regresé, la chica dura me vio, y alguna forma de reconocimiento y de parentesco había brillado en sus ojos. Después de eso ya no me dio un tiempo difícil. De hecho, creo que había una posibilidad de que hubiera dado la señal para que me dejaran en paz, porque nadie me dio un tiempo difícil después de eso por algún tiempo. Entonces ella fue arrestada y llevada al reformatorio, o eso he oído, y dentro de poco fue olvidada. Yo no lo fui y se reanudó la persecución.

En este día, siento que vale la pena el riesgo. No puedo hacerle frente. Y me siento por lo menos un poco segura ya que no tengo un teléfono de cualquier tipo, así que mi ausencia no requerirá una nota en el correo. Soy yo la que tiene que traer el correo, así que no será mucho el deslizarlo y tirarlo en la basura antes de que pueda ser visto. Me gustaría poder ir a casa y columpiarme, pero no puedo arriesgarme a ser vista por mi madre, así que me escondo en un bosque espeso de árboles que crecen cerca de mi casa, hasta que la escuela termine y me vea obligada a volver a casa.

Por mucho que desee ir en contra, sin embargo, otro día viene y tengo que levantarme para ir a la escuela. Tenía la esperanza de que él me dejaría en paz, pero en el almuerzo lo veo de nuevo viniendo hacia mi rincón. El hambre prevalece sobre el miedo, ya que no tuve cena de nuevo ayer por la noche, y me enrosco protectoramente sobre mi bandeja cuando lo veo venir. En lugar de mirarme directamente o venir en mi camino, simplemente se detiene en la mesa y se sienta.

Los pocos estudiantes que están reunidos en la mesa, lo miran como si una serpiente se hubiera sentado con ellos. Observo, mi cuerpo todavía encorvado protectoramente sobre mi bandeja mientras coloca su servilleta sobre su regazo, se asegura de saludar a cada persona sentada ahí, presentándose a sí mismo como si cada uno de ellos no fuera consciente a sobremanera de quién es él.

Habría que estar ciego o sordo para no saber quién es Zayn Malik. Él definitivamente no ha perdido su capacidad para atraer a otros a sí mismo sin siquiera intentarlo. A los pocos días de su regreso a la escuela, se había vuelto popular, buscado como antes, por los chicos para ser su amigo, y por todas las tontas, desmayadas chicas para ser mucho más.

Después de un momento de silencio, reanudaron sus conversaciones, ignorándolo principalmente, pero mirándolo ocasionalmente como si se preguntaran por qué estaba él ahí.

Un par de amigos de Harry pasearon cerca, mirando a los que estaban ya sentados, y luego mirando a Harry para evaluar cuáles deberían ser sus reacciones. Él presentó a sus amigos a los “perdedores”, sorprendentemente recordando sus nombres. Sus amigos sólo asintieron, sentándose y procediendo a ignorar a los otros como si no estuviera ahí.

Los otros parecieron intimidados por unos minutos, cambiando de posición incómodamente y preguntándose si deberían moverse.
Finalmente, decidieron hacer lo mismo e ignorar a Zayn y sus amigos.

Observo todo esto con asombro y recelo. ¿Qué está haciendo? Cuando no mira en mi dirección, finalmente alivio mi postura encorvada y comienzo a comer. No quito mis ojos de él, sin embargo. Sigo preguntándome qué es lo que se trae entre manos, pero no he comido nada desde mi medio abandonado almuerzo de ayer. En realidad, me estoy sintiendo un poco débil por mi falta de alimento y eso me da el impulso que necesito para comer, a pesar de su proximidad.

En Fotografía, lo ignoro con esmero, volviendo a mi antigua forma de sentarme al borde de mi asiento, negándome a permitir que incluso mis ojos paseen por sus manos. Él ha dicho “hola” cuando se sentó, pero siento la tensión emanando de él, lo que me pone nerviosa.

Una nueva rutina comienza con él, sentándose en la misma mesa de almuerzo cada día, la mesa está ahora sólo medio llena con los
“perdedores” y la otra mitad con los amigos de Zayn —tanto como los primeros dos de la primera vez y añadiéndose más cada día— cada mitad ignorando a la otra, pero buscando una extraña especie de camaradería incómoda. Ésta nueva práctica me pone rígida de ansiedad. Considero el cambiar el lugar donde me siento, pero tengo la sensación de que él me seguirá de todos modos. Sólo no puedo averiguar “por qué”.

Pasamos una semana más sin incidentes, mi aprehensión disminuye un poco, cuando algo extraordinario sucede. Un chico que ha sido uno de mis peores verdugos, a través de ambas, escuela secundaria y preparatoria, entra al comedor. Mi estómago se aprieta con miedo.

Usualmente, Frank y sus amigos dejan la escuela para almorzar. Cuando
se quedan es para un propósito, y ese propósito es por lo general, por mí.
Me estremezco al pensar en las veces en que me he visto obligada a tirar mi almuerzo ya sea porque él escupió o dejó caer algo en mi comida —una vez fue una pequeña pepita de excremento de perro—, o tratar de comer alrededor de eso. Le da una gran alegría mi humillación y supongo que con el tiempo ha comenzado a extrañar mi ardiente vergüenza. Hoy es la primera vez de éste año que se lo ha perdido, aparentemente. Lo veo inmediatamente en la zona en donde me siento, con una sonrisa dividiendo su rostro.

Mis ojos vuelan al instante hacia Zayn, quien está envuelto escuchando una historia que es contada por uno de sus amigos. Oh, por favor... ruego silenciosamente, no le dejes ver esto...........
 

Mis ojos vuelan al instante hacia Zayn, quien está envuelto escuchando una historia que es contada por uno de sus amigos. Oh, por favor... ruego silenciosamente, no le dejes ver esto. No estoy segura de si quiero que se mantenga ajeno con el fin de evitar que consiga una nueva idea para afligirme, o si simplemente no quiero que vea mi degradación.

Miro de nuevo a mi verdugo frenéticamente, sabiendo por experiencia propia que tratar de proteger mi comida sólo logrará que empuje la bandeja hacia mí, y luego tener que pasar el día caminando avergonzada en vano, con la parte delantera de mi camisa manchada con los restos de mi almuerzo.

 


Siento los ojos de Zayn sobre mí y mi mirada es atraída hacia la de él en contra de mi voluntad. Su ceño está fruncido, como si tratara de averiguar qué es lo que pasa. No puedo mantener mis ojos en un sólo lugar, sin embargo, mi mirada alternando entre ellos dos. Él sigue mi mirada hacia mi verdugo, y de regreso hacia mí. Veo cómo comienza a entender, pero en lugar de la anticipación que espero ver cuando lo averigüe, veo su rostro endurecerse, ira oscureciendo sus ojos, apretando la mandíbula.

Asumo de inmediato que su ira es por mí, como si estuviera siendo condicionada por el resto de mi vida, me estremezco y mantengo mis ojos en él, sabiendo que es el peligro más inmediato. Se pone de pie bruscamente, haciendo que cada persona de su mesa e incluso algunas de las mesas cercanas detengan sus conversaciones inmediatamente y miren hacia él. Me estremezco instintivamente. Pero en lugar de venir hacia mí, se vuelve y se para frente a Frank, bloqueando su progreso hacia mí.

— ¿Puedo ayudarte? —Sus palabras resuenan con furia. Lo escucho claramente desde donde estoy sentada, pero de alguna manera Frank no lo registra, quien sonríe seguro de sí mismo.

—No hombre, estoy bien.

Da un paso más, y de repente Zayn sujeta con una gran mano su hombro. Zayn es al menos seis pulgadas más alto que Frank, y no deja caer su mano suavemente, sino más bien, la deja caer como una piedra. Frank mira a Zayn y de repente se da cuenta de su mandíbula apretada. Duda por sólo un segundo, con cautela arrastrándose sobre su rostro, para ser sustituida por una sonrisa arrogante cuando se da cuenta de que sus amigos están observando.

— ¿Puedo ayudarte? —Frank pregunta sarcásticamente, lo que provoca una carcajada de sus propios amigos.

—No creo que haya nada para ti en este lugar —le gruñe , asustándome. Frank da un ligero paso hacia atrás, mirando nerviosamente por encima de su hombro, tratando de conservar su arrogancia—. Creo que tú y tus amigos —Zayn dice con determinación—, deberían seguir adelante. No creo que éste sea un lugar ti ahora, o en cualquier momento en el futuro para el caso.

Frank traga nerviosamente, levantando sus manos en redención con una risa que tratando de sonar descuidada, que sale sonando como con pánico. Lanza una mirada perpleja hacia mí sobre el impresionantemente voluminoso brazo de Zayn. —Muy bien hombre, sin daño no hay falta, ¿verdad?
 
 
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

Harry aún no ha retirado su mano del hombro de Frank y veo cómo lo aprieta, causando que Frank se estremezca ligeramente.

—Hoy no, de todos modos —Zayn gruñe amenazadoramente, mirando hacia mí—, pero probablemente me refiero al pasado. —Se inclina hacia adelante, poniendo su rostro cerca al de Frank—. Ya no más, tampoco,
¿Capice?

Frank da una risa irregular.

—Estás bromeando ¿verdad amigo? ¿Estás protegiéndola? —escupe como si yo fuera menos que un insecto. Puedo ver como sus amigos se molestan detrás de él, ofendidos de estar apartados de su diversión.

Entonces, sorprendentemente, algunos de los amigos de Zayn se ponen de pie, de los del tipo de grandes jugadores de futbol, claramente no entendiendo qué está pasando, pero dispuestos a respaldar a Zayn de todos modos. No se mueven de donde están parados junto a la mesa, pero los amigos de Frank de inmediato se retiran.

Lo mismo sucede con Frank, alejándose del agarre de Zayn. Sus ojos se precipitan hacia mí, y en esa breve mirada veo la promesa de algo peor. Con la misma rapidez mira de nuevo a Harry, con el rostro cuidadosamente en blanco mientras se da la vuelta y se aleja, tratando de retomar su descuidado pavoneo, pero fallando al menos un poco.

Los amigos de Zayn vuelven a sentarse, murmurando sobre los gamberros, y los otros chicos en la mesa lucen un poco impresionados por la escena que acaban de ver, que alguien quien es considerado más genial que ellos, ha sido rebajado por ésos chicos, mientras les permiten compartir la mesa del almuerzo. Un par de ellos me disparan miradas confusas, preguntándose qué hay en mí para poder haberme ganado tal defensa.

Observo esto con mi visión periférica, mientras miro fijamente a Zayn, impresionada. Él se vuelve hacia mí, y me mira de igual forma, con una expresión en sus ojos que no puedo descifrar. No parece estar enojado conmigo, a pesar de que su respiración sigue acelerada. Mientras observo, toma un par de respiraciones profundas, relajando su boca de la ira sombría, aflojando sus puños. Asiente tensamente hacia mí, volviendo a su lugar en la mesa.

Ya no tengo hambre, pero no me muevo de mi lugar, mirando abiertamente a Zayn. No puedo evitarlo. Casi pareció como si... me hubiera... protegido, como Frank dijo. Pero... ¿por qué él haría eso? Estoy confusa, perpleja. Un par de veces me da miradas ocultas, y en ésas, no puedo más que reunir una razón para que me broten alas y vuele a la luna.

Por primera vez en todo el año, me paso toda la tarde esperando por la clase de fotografía. No puedo sacar de mi mente el drama del almuerzo. No importa cómo vea la situación, sigue pareciendo como si se hubiera puesto de pie por mí.

¿Por qué?

Cuando él entra al salón de clases, lo miro directamente, tratando de leer su rostro. Se detiene junto a la mesa cuando ve mi mirada interrogante, mirándome con la misma expresión ilegible que le vi antes. Un sonrojo se arrastra hasta sus mejillas, y mira hacia otro lado, apretando la mandíbula. Me da otro asentimiento tenso, por primera vez sin decirme
“hola” y de repente lo entiendo.

Está molesto y avergonzado por haber tenido que defenderme, y en frente de no sólo de sus amigos, sino también de otros estudiantes, entre los cuáles la historia se ha extendido como pólvora. Lo he escuchado de otros cuando no sabían que podía oír, y la gente ha estado mirándome como si trataran de averiguar algo. Ahora obviamente, él se lamenta haberlo hecho.

Las lágrimas pinchan la parte posterior de mis ojos mientras bajo mi cabeza hacia el escritorio. Por sólo un pequeño momento, había sentido la alegría de tener un ángel guardián, tener a alguien que no permitiría a alguien más ser malo conmigo. Ese par de horas de sentir esa seguridad, sólo lo hizo más doloroso al haberme sido arrebatado.

Tan pronto como suena la campana, me apresuro a recoger mis libros, lista para escapar. Siento una mano atrapando mi brazo. Calor fluye desde el punto de contacto mientras permanezco quieta, mirando fijamente la mano que sostiene ahora firmemente mi brazo. La misma mano que he estudiado tanto, con la ligera cicatriz en el dorso. Su agarre es sólido, y sin embargo, lo suficientemente suave para saber que podría romper fácilmente el contacto.

_______- Zayn dice suavemente, y mi corazón se tambalea ante el sonido de mi nombre saliendo de su boca—. Por favor, quiero decirte...

No quiero esperar a escuchar lo que quiere decir. Corro, empujando a los otros estudiantes en la puerta. Algunos me empujan mientras paso, pero me las arreglo para mantener el equilibrio.

Bronze
zulmii13
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

Asdfghjkl! :') Muero con Zayn! :Inlove: Es la mejor persona que puede haber en el mundo! :smileysurprised: :Inlove: Y defendio a Rayita! :') RAYITAAA! Escuchaloooo! -.- Me encantaron los capitulos! Siguela pronto!
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sofijonastomlinson
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

Capítulo 4

Corro por los pasillos, empujando y atropellando la espesa multitud de adolescentes hasta alcanzar la seguridad de la entrada. Salto por los escalones, corriendo hacia mi escape. No estoy segura si mis pies se enredan al llegar a la acera o si alguien me hace una zancadilla, pero de repente estoy tumbada en el piso, con mis libros y documentos dispersos.

—¡__________!


Lo escucho decir mi nombre y volteo mi cabeza para verlo salir por la entrada. Me levanto, dejando mis libros y papeles donde están. Tomarse el tiempo de reunirlos sólo le dará la oportunidad de alcanzarme. De todos modos corro más rápido sin llevarlos como obstáculos, ignorando las risas burlonas de atrás, sin saber si la suya forma parte de ellas.

No paro de correr hasta que me encuentro a mitad de camino, hasta que mis pulmones están gritando y tengo una punzada en el costado, que me obliga a parar. Me inclino, con las manos en las rodillas tratando de recuperar el aliento. Sólo entonces me doy cuenta que estoy llorando. Me pongo de pie, con mis manos en las mejillas, sintiendo la humedad que hay allí. ¡Ay!

Bajo mis manos, notando que están raspadas y sangrado, salpicadas con pequeños trozos de piedras y cemento por la caída. Eso detiene mis lágrimas.

— ¡****a! —Me maldigo a mí misma. Afortunadamente, estoy cerca de un riachuelo que corre por el lado de la carretera. Doy un paso y casi caigo de nuevo, mis rodillas están temblando, la adrenalina ya no me arrastra. Miro hacia abajo y veo que la pierna izquierda de mi pantalón está a punto de rasgarse.

— ¡Fantástico! —murmuro. Enrollo la tela del pantalón de mi pierna derecha hasta encima de la rodilla. No está rasguñada, hay una marca de color rojizo lo que significa que mañana tendré un moretón. Levanto la pierna del pantalón y puedo ver que esta rodilla se encuentra en la misma condición, sólo que hace falta una rodaja de piel justo debajo de la rótula, de donde brota una pequeña cantidad de sangre.

Cojeo por el camino hasta encontrar una parte de la orilla que se vea lo suficientemente segura para bajar al agua. Me deslizo por un lado de la orilla para alcanzar la corriente del río, las rodillas me gritan en señal de protesta. Me siento sobre una roca plana y me inclino hacia adelante para limpiar mis manos. Las lavo de la mejor manera que puedo, tratando de sacar las piedrecillas, fregando la sangre de mis palmas. Salpico agua en mi cara, ahogando las lágrimas en el agua fría.

Un coche conduce lentamente por detrás de mí, tan despacio que no me habría percatado de él si no fuera porque oigo los frenos, el coche de la patrulla de seguridad se detiene justamente adelante de mí. Miro la corriente y la orilla del otro lado, medito cuán difícil podría ser huir.

— ¡Ahí estás! —Me congelo, me sorprende que él se encuentre aquí—. Te he estado buscando por todas partes.
Fuerzo a mis piernas a entrar en acción, ignorando el dolor de mis rodillas al estar de pie. Avanzo lentamente por la orilla del río hacia el camino, pretendiendo que no me duele para nada. Tengo que usar mis manos para ayudarme a subir la ladera escarpada, moliendo la tierra que vuelve negras mis manos recién limpias. Cuando llego a la cima él me alcanza, pero me hago a un lado, alejándome rápidamente, tratando de no cojear, fracasando miserablemente.
—Por favor _______, ¿puedes sólo detenerte por un minuto? Espera, ¿te has herido? Casi suena genuino. Gruño en silencio. _________, por favor, detente, quiero hablar contigo, para pedirte que...
 
Me giro hacia él.

— ¡Qué! —Exijo enojada—. ¿Qué quieres de mí?

Cojeo, doy otro paso hacia donde se encuentra con su boca abierta, por mi arrebato.

—Has estado fuera durante tantos años... ¿por qué ahora? ¿Por qué no me dejas en paz? ¡Por qué tienes que ser igual que ellos, pero peor porque antes eras mejor! —Estoy gritando ahora. Empujo la sólida pared de su pecho con ambas manos, dejándola cubierta de lodo y manchas de sangre.

— ¡Vete! —le ordeno, mientras las lágrimas comienzan a caer.

Él está mirándome, con una extraña expresión en sus ojos de nuevo. Me hace enfurecer y con un grito golpeo mis manos contra su pecho de nuevo.
Las atrapa y las sostiene firmemente cuando trato de liberarlas, y luego de repente sus brazos están alrededor de mí, apretándome contra él mientras sollozo. Sin pensarlo, sujeto la pechera de su camisa con mis puños, que se encuentran atrapados entre nosotros mientras él me sostiene. Sus manos calman mi espalda, su barbilla está apoyada suavemente en la parte superior de mi cabeza.

La sensación de brazos alrededor de mí, en consuelo y no con restricción o intención de hacer daño, me deshace. Lloro por todos esos años de burlas y bromas recibidas de manos de mis compañeros. Por haber nacido de padres que odio, por un descuido. Lloro por el hecho de que un buen chico, se ha unido al juego. Y eso me hace pensar que no hay esperanza de encontrar algo bueno en nadie, lo cual sólo me hace llorar aún más.

Gradualmente comienzo a darme cuenta en dónde estoy y en el pecho de quien estoy enterrado mis mortificaciones. Aun así, me quedo por un segundo más, para deleitarme con la sensación de estar sujeta a alguien, y cómo es ser tocada con ternura, incluso si no es real.

Lo empujo lejos y afloja su agarre pero mantiene sus manos sobre mis hombros. Agacha su cabeza para mirarme a la cara y la vergüenza se eleva por mis mejillas. Mantengo mis ojos bajos, esperando no ver su expresión, que probablemente es de repugnancia.

—Espera un segundo —dice Zayn, dejándome ir, corriendo hacia su coche. De inmediato se pierde la presión y el calor de sus manos. Seguro que él se marchará ahora. De pronto, él está empujando un pañuelo hacia mí. Lo tomo con cautela, todavía no estoy segura de sus motivos. Lo uso para limpiar mi cara y nariz, agradeciéndole en un susurro.

Veo, horrorizada, el lío que he hecho en su camisa con mis manos. Señalo con la cabeza hacia ella.

—Lo siento —admito, segura de que esta historia va a estar dando vueltas mañana.

Él sonríe, y el latido de mi corazón se detiene por un momento antes de sufrir entrecortados bandazos. La sonrisa luce realmente genuina.

—No importa —dice, con bondad en su voz, dejándome un poco desconcertada. Luego mira hacia abajo y ve las manchas de sangre. Él me mira horrorizado—. Estás herida —acusa.

Aprieto en puños mis manos y me encojo de hombros, dando un paso hacia atrás en caso de que él esté enojado ahora que ha visto arruinada su camisa.

—Estoy bien.

Y lo estoy, en comparación con algunas de las otras lesiones que he tenido en mi vida. Él da un paso adelante, tirando mis manos hacia él, suavemente desenrollando mis puños, ignorando que me retuerzo por su toque.

—Vamos —me dice, llevándome suavemente de vuelta a la pendiente. Es mucho más fácil descender con él estabilizándome, aunque sin duda más aterrador. Todavía no sé lo que quiere de mí.

Me vuelve a sentar en la roca en la que había estado antes, entonces desgarra una tira de su camisa. Jadeo sorprendida, y él sonríe encogiéndose de hombros, provocando que mi corazón se acelere de nuevo.

Sumerge la tira de tela en el agua, y comienza a limpiar mis manos con ella. A pesar de que es sorprendentemente amable, esto pica y aspiro hondo a través de mis dientes.

—Lo siento —dice, inclinándose para soplar suavemente en mis manos.

Alivia el ardor allí, pero provoca un ardor que comienza en la boca de mi estómago, que es muy diferente a todo los que he experimentado antes.

Continúa limpiando y soplando mis dos manos, hasta que siento como si estuviera en llamas. Creo que hasta gimo porque de repente me mira, con ojos ilegibles. Agacho la cabeza con vergüenza. Luego, limpia mi rodilla, que todavía está expuesta por mi pantalón enrollado.

El desgarra dos tiras frescas de la parte trasera de su camiseta, ya que están limpias, y las utiliza para vendarme las manos, haciendo nudos como un profesional. Cuando levanto la ceja por los nudos, sonríe otra vez y dice: —Águila Scout. Insignia de mérito por primeros auxilios; son necesarios, ya sabes.

Miro a mis manos, limpias y vendadas, y luego vuelvo a mirar a Zayn.
 

— ¿Por qué eres bueno conmigo? —pregunto, desconcertada por su atención.

Su perplejidad hace juego con la mía cuando él dice: —No lo sé realmente.


Mi corazón se hunde por su respuesta. Tiene que verlo en mi cara, porque levanta sus manos, con las palmas hacia mí.

—Eso no sonó bien. —Se pone de pie, caminando lejos, pasándose la mano por el cabello, haciendo se desordene otra vez—. Cuando estábamos en la primaria, éramos amigos ¿no? —Se vuelve, me mira, pero no espera una respuesta—. Realmente no puedo explicarlo, pero siempre me sentí, no sé, protector hacia ti.

Me echa un vistazo para ver que pienso de eso. Entonces sólo se sienta, yo lo miro con recelo, él continúa: —Cuando nos mudamos, te extrañé —dice esto con total naturalidad, como si me estuviera diciendo que el cielo es azul, pero sus palabras me sacuden. ¿Alguien extrañándome? No cualquiera, sino ¿él?—. Pensé en ti a veces. Me preguntaba qué estabas haciendo, si todavía estabas aquí. Luego me enteré que nos mudaríamos de nuevo. Tenía la esperanza de que todavía estuvieras, y que conseguiría verte.

No podría estar más sorprendida incluso si él hubiera dicho que cruzó a nado el océano. La única cosa o pensamiento que alguien había tenido sobre mí eran acerca de cómo herirme o humillarme, compañeros y padres por igual. Tener a alguien que piense de otra forma sobre mí, extrañándome, está más allá de lo imaginable. Lo estudio, tratando de decidir si se está burlando, utilizándome para una broma elaborada, pero honestamente, él parece sincero.

—Entonces te vi el primer día y corriste lejos, y he estado tratando de hablar contigo desde entonces. Pero no pareces muy abierta a la conversación —dice con cierta ironía. Me mira, esperando a que le diga algo. Suspiro.

—Las cosas cambian —le digo. Ladea la cabeza, tratando de entender lo que quiero decir—. La vida aquí no es lo mismo. Yo no soy la misma.

Asiente con la cabeza, aceptando esto. Él viene y se pone en cuclillas delante de mí.

—Sí, eres mucho más alta —dice muy serio. Levanto la vista hacia él, y veo su boca torcerse, entonces levanta su vista a través de sus pestañas y veo el brillo. No puedo evitarlo, me río. Esto trae una sonrisa a su rostro y me apresuro a taparme la boca para detener el sonido. Su sonrisa se cae, y se estira para alcanzar tirar de mi mano.

—No debes hacer eso. Me había olvidado de la gran sonrisa que tienes.
Giro lejos de él, las lágrimas amenazan de nuevo.

—No deberías decir cosas así —murmuro, bajando mis pantalones, un gesto no exento de dolor. 

— ¿Sí? ¿Por qué no? —Suena verdaderamente curioso.

—No puedes decir que no has notado cómo son las cosas en la escuela.

Soy la perdedora favorita de todos. No hay nadie más divertido para molestar que yo. —Él está en silencio durante un largo tiempo, finalmente me vuelvo hacia él, y veo la ira en su rostro una vez más, apretando su mandíbula. Estoy sorprendida, preocupada de que esté enojado conmigo.
Echo un vistazo otra vez hacia la orilla del otro lado de la corriente, preguntándome si puedo correr con las rodillas tan adoloridas. Sé que puedo, por supuesto que puedo. He tenido que moverme muchas otras veces con dolores peor que este.


Junior
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

—Sí, me he dado cuenta. Eso realmente me hace enojar.

Callo una risa ahogada por eso. ¿Él está enojado por eso? Sacudo la cabeza.

—Quiero ser tu amigo —dice, y mi estómago se aprieta.

—No puedes ser mi amigo. Nadie puede ser mi amigo. Es un suicidio social.

Él extiende su mano y acaricia con el dedo suavemente sobre la venda anudada en mi mano, dejando un improbable rastro de fuego.

—Puedo decir honestamente que, incluso si eso es verdad, no me importa.
 
Dejo escapar un gemido frustrado.

—Por supuesto que te importa. Todo el mundo se preocupa. ¿Quieres ser tratado como yo? Confía en mí cuando te digo que no.

—Créeme cuando te digo que no me importa. Creo que te das a ti misma y algunas otras estas personas también, poco crédito. Además, si eres tan impopular, ¿a quién le importa?

—Hablas como alguien que nunca ha vivido en mis zapatos. —Miro hacia el este, observando las montañas escarpadas.

Está en silencio durante un minuto, con la cabeza gacha.

—Tienes razón. No he estado allí. No estoy pidiendo un sacrificio para cualquiera de nosotros. Sólo estoy pidiendo una oportunidad de ser tu amigo. —Él vuelve su mirada hacia mí, obligándome a mirarlo a los ojos.

— ¿Por qué? —Pregunto, en apenas un susurro—. Tú no me conoces, ya no.

Sonríe, y siento que mi determinación se debilita.

—Sí, pero me gustaría hacerlo.

Sacudo la cabeza y hago una mueca.
—No sabes lo que estás pidiendo.

—No estoy pidiendo nada. No voy a esperar más de lo que quieras dar. Más que nada, que no me ignores durante fotografía. —Las esquinas de mi boca se aflojan un poco por eso—. Me estaba preguntando cómo ibas a hacer eso cuando fuéramos socios en el laboratorio.

Sonríe de oreja a oreja. Lo miro dubitativa.

—No sé nada acerca de la cosa de ser amigos, aunque...

—Sí, puede que tengas razón. Es posible que no te agrade mucho cuando me conozcas —bromea.

Como si hubiera oportunidad.

—O yo —le devuelvo con seriedad.

—Eso lo dudo. —Él está sonriendo, pero su voz es solemne—. Pero no vamos a saberlo si no le damos una oportunidad, ¿verdad?

Hay mil razones de por qué no debo hacerlo, pero él me aprieta el brazo en señal de súplica, tanto como es posible hacerlo con alguien que realmente es un amigo. Los argumentos mueren en mis labios.

—Es tu funeral —murmuro con insolencia.

Se ríe, y luego tiende su mano hacia mí. — ¿Amigos?

Me quedo mirando su mano tendida, antes de finalmente colocar mi mano en la suya. Él aprieta suavemente, con cuidado la herida, luego se levanta, llevándome con él.

—Vamos, amiga, te llevaré a casa.

— ¡No! —Me mira, sorprendido por mi exaltado rechazo, pero no puedo dejar que me lleve a casa—. Quiero decir, está bien, me gusta caminar.

Camino a casa cada día.

—De acuerdo. —Acepta esto sin argumento. Cuando empiezo a subir la colina, mis rodillas lastimadas han estado en una posición un tiempo suficientemente largo para endurecerse, me traicionan y me lamento involuntariamente.

— ¿Qué? —Su preocupación es inmediata, mientras me mira.
—Nada, estoy bien. Creo que me lesioné la rodilla un poco. —Trato de estabilizarme, con la intención de mirar la tierra de abajo y caminar como si no fuese nada malo. Mi cuerpo, nunca mi aliado, tiene otras ideas y dos pasos cojeados me delatan.

—Correcto, basta con el martirio —dice, tomándome en sus brazos como si fuera una niña pequeña. Sorprendida, envuelvo mis brazos alrededor de su cuello para sujetarme, giro mi cabeza, avergonzada. Camina con facilidad por la colina, y no me baja hasta llegar a su coche. Me pone en el piso, abre la puerta, moviendo un montón de libros para que yo pueda subirme.

—Estos son los tuyos —dice, y me entrega la pila—. Los dejaste fuera de la escuela hoy.

No se hace referencia al hecho de que la razón por la que tenía herida la piel de mis manos y mis rodillas, fuera porque había estado huyendo de él. 

—Gracias —murmuro.

Él cierra la puerta, caminando alrededor del coche para subirse en el lado del conductor. Esto se siente surrealista, yo viajando en un coche junto a un chico, casi como si fuera normal. Lo dirijo hasta cerca de una cuadra de mi casa.

—Detente aquí, voy a caminar ahora.

Se vuelve a mirarme, con un argumento listo, pero algo que ve en mi cara lo detiene. Él asiente con la cabeza, se detiene. 

— ¿Estás segura de que estarás bien? —pregunta.


—Sí, voy a estar bien.

—Muy bien. Un momento —dice, cuando giro la manija de la puerta. Él salta hacia fuera, corriendo alrededor del coche para abrir la puerta.

Pretendo que mis rodillas no están temblando, y él finge no darse cuenta de cómo me apresuro en salir.

—Sabes, eres un poco alto, también —le digo, sorprendida por mi atrevimiento.

Se ríe cuando vuelve a entrar, me da un saludo, da media vuelta y se va.
Veo cómo se va.
Cuando cojeo por la puerta principal, veo en seguida que mi madre está dormida, roncando en un sueño, inducido por fármacos. Por primera vez me quedo en silencio junto a ella, no es que ella no esté durmiendo pero olvido mis tareas por el momento, subiendo las escaleras. Entro en el cuarto de baño, cerrando la puerta detrás de mí. Con un poco de miedo, me acerco al espejo.

El espejo se ha convertido en mi enemigo durante los últimos años, sólo lo requiero cuando tengo que tratar de cubrir un cardenal o un ojo negro. 

Ahora me miro en él, tiro mi largo cabello rubio claro frente a mi cara, y trato de ver lo que Zayn puede ver cuando me mira.

Nada demasiado especial, pienso. Con un dedo, trazo mi suave piel benditamente libre de acné, cutis sin manchas, nariz recta, cejas ni demasiado espesas ni finas, una boca normal, mentón marcado. Supongo que mis ojos son mi mejor característica, amplios y con un contorno de oscuras pestañas. Son de color azul claro, con anillos de oro.

Sacudo la cabeza y dejo que mi pelo caiga en su lugar. Nada atractiva, extraordinariamente simple, pero él todavía quiere ser mi amigo. Muy bien, entonces.

Por primera vez en mi vida, el día de escuela de mañana es algo que espero con interés. En realidad, creo que no puedo esperar a que llegue.
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Re: ~Heart on a Chain~ [Zayn Malik &Tú] Adaptada

Aaaaaawn! :') Zayn es un tierno! Quiere ser amigo de Rayita! QUE BELLOOOO! :') Me encanto el capitulo! Siguela pronto!